Sandra no murió por fragilidad: la dejaron sola

 

Desde la Asociación Alto al Mobbing (ASAM), junto con AVALC (Asociación Catalana d'Assetjament Laboral) e Impulsando el Cambio (Madrid), queremos expresar nuestra profunda consternación por la muerte de Sandra, una niña de Sevilla que decidió acabar con su vida tras sufrir bullying continuado en su centro educativo.

Su familia había presentado dos quejas formales e incluso advirtió de las intenciones autolíticas de la menor. Aun así, el colegio no activó los protocolos obligatorios de actuación frente al acoso escolar ni el de prevención del suicidio. Esa inacción tuvo consecuencias irreparables.

 

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